Fragile
Nos enfrentamos a una puesta en escena translúcida. Los objetos que encontramos nos remiten a un punto de inflexión dentro del proceso y desarrollo de un proyecto expositivo. Dos embalajes de madera para pinturas se posicionan firmes; una pequeña y discreta caja de cartón les hace compañía; una constelación de cacahuates de empaque respira libre sobre el piso, junto a nubes de plástico burbuja. Tal vez aparezca algún otro detalle que nos aproxime a la presencia humana que habita este mundo. Mundano en apariencia, pero subvertido desde la materialidad: ¿un instante frágil o una parodia? Como una pompa de jabón a punto de estallar, Felipe Manzano (Ciudad de México, 1977) encarna aquí la paradoja entre fragilidad y comedia, operando ambas en armonía de manera simultánea.
FRAGILE, instalación in situ comisionada por Cerámica Suro para el proyecto La Esquina, continúa el trabajo de Manzano en torno a la recreación de crates de tamaño real utilizados para embalar obras canónicas, como Vía Láctea de Mathias Goeritz o Untitled (Stack) [Sin título (Pila)] de Donald Judd. Estos empaques, convertidos en esculturas, activan una reflexión sobre los sistemas que protegen, transportan y legitiman el arte, oscilando entre el homenaje y la apropiación.
La práctica de Manzano se construye desde una relación directa con los procesos de cuidado, manipulación y exhibición. Su labor como museógrafo no es circunstancial, sino un eje estructural de su producción artística, desarrollada en estrecha cercanía con el ecosistema artístico de Guadalajara a inicios del siglo XXI. A lo largo de su trayectoria, el artista ha trabajado con la recontextualización de símbolos económicos y políticos para evidenciar las fricciones entre arte, poder y espectáculo. Desde intervenciones colectivas hasta pinturas en pequeño formato basadas en imágenes de archivo digital, su obra insiste en cuerpos sometidos a tensión y escenas suspendidas entre lo trágico y lo absurdo.
En FRAGILE, esta investigación se condensa en una escena detenida: un momento previo o posterior a la exhibición, donde el arte parece vulnerable, expuesto y a punto de colapsar. Esta obra no celebra el objeto terminado, sino el sistema que lo rodea, revelando que en la fragilidad ¾y en el cuidado que conlleva¾ reside también una forma de resistencia.



